Una vecina de Siruela promueve una industria quesera en dicho municipio que requiere 201.000 euros


Una vecina de Siruela (Badajoz) llamada Virginia Mundi Martín ha promovido una industria quesera en dicho municipio que requiere una inversión de 201.000 euros, de los que 60.330 han sido aportados por la Junta de Extremadura, según publica la revista ‘Caudal’.

La fábrica de quesos estará ubicada en la Travesía de Guadalupe de Siruela, que es un municipio pacense que cuenta con una “potente” cabaña ganadera de ovino.

Celebración del 2º Día de las Grullas en Extremadura


Ayer se celebró en Navalvillar de Pela, el 2º Día de las Grullas en Extremadura, un lugar privilegiado para la invernada de estas aves, incluidas como de ‘especial interés’ en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas.

Se estima que aproximadamente el 60% de las grullas invernantes en la península ibérica se encuentra en nuestra región. La llegada de las aves se produce de manera progresiva desde octubre y noviembre, pero es en el mes de diciembre cuando alcanza las máximas poblaciones. En febrero, comienza el vuelo de retorno de las grullas hacia los países nórdicos.

Extremadura disfruta de una posición privilegiada para el paso de las grullas. ”Parece que en Extremadura no le damos la importancia que realmente tiene a la invernada de estas aves en nuestros territorios, pero en otros países, especialmente del norte de Europa, es muy tenida en cuenta y hasta un símbolo. La prueba es que expertos de todo el mundo vienen a la región para observar y estudiar estas aves durante el invierno. Y aprovecho la ocasión para animar a aquellos que aún no lo han hecho, a que se acerquen a cualquiera de los emplazamientos que tiene nuestra región, que son muchos, y observen el vuelo en grandes bandadas de las grullas. Es un espectáculo hermoso que merece la pena no perderse”.

La población invernante de grullas oscila entre 55.000 y 70.000 aves, que ocupan una extensión aproximada de 1.835.000 Has, lo que representa el 44% de la región.

Casi la mitad de estos terrenos es espacio protegido; entre ellos, el Parque Periurbano de Conservación y Ocio ‘Moheda Alta’, declarado específicamente para preservar una pequeña superficie de dehesa de gran interés para las grullas y donde la Junta de Extremadura ha instalado un centro de interpretación dedicado a estas aves.

El centro ha sido el lugar de celebración hoy del 2º Día de las Grullas de Extremadura, que ha contado este año con la participación de alumnos de Navalvillar de Pela y de Herrera del Duque y en el que técnicos medioambientales de la Dirección General del Medio Natural han impartido charlas sobre las costumbres, hábitats y medidas de conservación de la especie. Asimismo, se ha organizado un taller de papiroflexia y se ha introducido a los estudiantes en la observación de las grullas para la elaboración posterior de un cuaderno de campo.

La Siberia extremeña (Artículo de Opinión)


Artículo de opinión publicado por Juan Francisco González Carrascal en elpais.com

No sé qué pasa con esta zona de Extremadura que cuando se vislumbra una luz de progreso, por unos u otros motivos, la misma se apaga. La ministra Magdalena Álvarez, en la inauguración del tramo del Puerto de Los Carneros, en la N-430, dijo y ratificó por dos veces que el trazado era el norte, o sea, el desdoblamiento de la actual N-430 en autovía.

Es lo más normal, sería la primera vez en España que una autovía no sigue el trazado natural de una nacional, y si se replantea el trazado natural es para acortar distancia o para evitar la accidentalidad del terreno.

El Gobierno nacional y regional tendrían que pensar que es una prioridad intervenir para impulsar las zonas desprotegidas y olvidadas, sobre todo en cuanto a vías de comunicación se refiere, como es el caso de esta zona de la Siberia extremeña.

Herrera del Duque, Castilblanco, Villarta de los Montes y demás pueblos de esta zona necesitan esa autovía, porque no sólo de caza se puede vivir. Las vías de comunicación son imprescindibles para fijar la población a sus pueblos.

Talarrubias: El 33% de los residuos que se depositan en los contenedores amarillos no son los requeridos


 

 

El 33 por ciento de los residuos que los ciudadanos de Villanueva de la Serena depositan en los contenedores amarillos, no se corresponden a los materiales propios que se deben reciclar en este tipo de contenedores.

 

 

 

Como ha explicado la concejala de Recogida de Basuras y Limpieza Viaria, Fuensanta Martínez, los ciudadanos villanovenses depositan al año 65.180 kilos en los 170 contenedores repartidos por la ciudad, sin embargo el 67 por ciento corresponden a plásticos, latas de metal y briks, que son los residuos que se deben depositar en ellos.

 

 

 

El resto de materiales no solicitados son o papel y cartón, que suponen un 6%, o materia orgánica, restos de podas o materiales textiles, entre otros, tal y como recoge un informe realizado por la empresa Ecoembes.

Al nuevo ecoparque

 

 

 

La edil ha apuntado que precisamente esta semana se ha empezado ha derivar a la nueva planta de reciclaje de Villanueva o ecoparque, todo el material que se recoge en los contenedores amarillos. Unos residuos que, hasta la fecha, se llevaban a la planta de Talarrubias, cada quince días, pero que ahora se trasladará a la de Villanueva una vez a la semana.

 

 

 

No obstante, como ha precisado la concejala, en caso de que estos contenedores sean muy utilizados, la recogida se podría hacer dos o más veces a la semana.

 

 

 

Fuensanta Martínez ha animado a los ciudadanos a seguir reciclando, ya que cuantos más kilos de residuos se reciclen, mayor subvención recibirá Villanueva de la Junta de Extremadura por este concepto.

 

 

 

Como ha apuntado la edil, Villanueva cuenta en la actualidad con más de 600 contenedores verdes para los residuos sólidos urbanos, 200 para reciclaje de vidrios, 170 son amarillos y tan solo hay 30 azules para papel y cartón. No obstante, de éstos últimos se han solicitado a la Junta 30 contenedores más, ya que la cifra actual se considera insuficiente.

 

 

 

Trabajadores

Por otro lado, la concejala también ha señalado que una vez que se privatice el servicio de basuras y limpieza viaria, ocho trabajadores fijos adscritos a este servicio pasarán a otros departamentos municipales, mientras que a los cerca de 30 eventuales que están trabajando en el servicio en la actualidad, se les dará la opción de pasar a trabajar con la empresa adjudicataria de basuras o limpieza viaria, o de terminar su contrato en el Ayuntamiento.

Madrid huele a dehesa


La mayoría viven y trabajan en Madrid desde hace décadas, pero ninguno se ha distanciado de sus raíces extremeñas, que ejercen con orgullo y mucho cariño y a las que vuelven en cuanto tienen la mínima oportunidad. Se labraron su futuro en la Comunidad madrileña, y ahora sus hijos, esas segundas generaciones de extremeños en la capital, miran a la tierra natal de sus padres con otros ojos, admirados del avance de la región, a la que algunos no descartan ir a emprender sus profesiones, pese a que piensan que todavía le falta un empujón para que Extremadura se convierta en un completo lugar de referencia.

 

 

 

Francisco José Muñoz es uno de los ejemplos de ya una tercera generación de extremeños empresarios en Madrid. Junto a sus hermanos, Gema, Luis Alfonso -actual Míster España- y sus primos, Rosa, Isabel y Luis Francisco, está al cargo de los conocidos Museos del Jamón. Un negocio que surgió hace 29 años cuando fundaron el primer establecimiento en el madrileño Paseo del Prado, fruto del esfuerzo emprendedor de su abuelo, Marcelo Muñoz Díaz, que llegó a Madrid desde Cabezuela del Valle a finales de los 40, y abrió una frutería en Villaverde, que con el tiempo se transformaría en tienda de alimentación y charcutería.

 

 

 

Hoy los Muñoz tienen 12 Museos del Jamón por todo Madrid, en los que trabajan bastantes extremeños, y una nave, en la zona de Usera, también con tienda y bar, a la que han coronado con el nombre del Valle del Jerte, en recuerdo de sus orígenes, con los que «siempre hemos guardado mucha relación».

 

 

 

De Peñalsordo

 

 

 

Nació hace 59 años en Peñalsordo, pero a los 18 se fue a estudiar Ingeniería Naval a Madrid. Julián Mora, actualmente al frente de la Dirección de la Mutualidad, del Colegio y de la Asociación de ingenieros navales, regresa todos los veranos a su pueblo, al que dice que «no está nada mal llegar» por carretera, y en el que «guardo amigos de la infancia». Su esposa es de la cercana localidad de Cabeza del Buey y a ambos les «encanta dar a conocer todo lo que podamos nuestra tierra». Bromea recordando que su primera bicicleta se la compró en Zarzacapilla, al lado de Peñalsordo, al abuelo de los hermanos ‘Estopa’, a quienes asegura que, pese a la fama, se les sigue viendo cada año por la tierra de sus familiares.

 

 

 

Del mismo pueblo es el bibliófilo y filólogo Alejandro García Galán, que después de vivir años en el extranjero y en distintas ciudades de nuestro país, regresó y se asentó en Madrid, un lugar donde se siente a gusto. Desde aquí creó la Asociación Cultural Beturia, única en editar libros -hasta ahora más de 40-, exclusivamente sobre Extremadura o de autores extremeños.

 

 

 

Trabaja en el Congreso

 

 

 

José Antonio Caballero es, desde hace años, funcionario del departamento de Publicaciones del Congreso de los Diputados, donde asegura «se vive bien» pero, deja claro, «hay mucho trabajo y mucha responsabilidad», aunque la imagen que en ocasiones se ve en los medios de comunicación no corresponda a esta idea.

 

 

 

Nació en Badajoz, pero vivió en Villanueva de la Serena hasta los 9 años en que se traslada con su familia a Madrid. No va con demasiada asiduidad a Extremadura, sólo de vez en cuando a Santa Amalia donde le queda una tía. «No me considero muy regionalista», confiesa, «aunque me siento orgulloso de ser extremeño, porque son muy buenas personas, y además veo el gran avance que se ha producido en la región». Un cambio que choca con sus recuerdos de pequeño cuando en los pueblos «las puertas de las casas estaban abiertas y los mayores se sentaban a tomar el fresco», sin olvidar que cuando va «no queda mucha gente de la que conocí».

 

 

 

Diferente es la relación de Isabel Barba con su localidad natal, Guadalupe, a la que vuelve siempre que puede, «casi todos los fines de semana», en cuanto sale de trabajar de su puesto de camarera en la cafetería de la Cámara Baja. A sus 19 años lleva sólo 1 y medio en Madrid donde llegó para estar con su novio, oriundo de Alía. Está contenta en el Congreso, «los diputados tratan muy bien, la mayoría son muy educados» y bromea asegurando que el precio de un pincho de tortilla es 1,20 euros, y el de un café 70 céntimos.

 

 

 

Por toda la Comunidad

 

 

 

Las áreas de Madrid donde más extremeños se fueron asentando son la zona sur, -Getafe, con aproximadamente 30.000 personas, unos 13.000 nacidos en Extremadura y el resto descendientes, y Móstoles, Alcorcón, Leganés o Fuenlabrada, con cifras similares de población extremeña-, el Corredor de Henares, donde sólo en Alcalá hay unos 25.000, y la zona noroeste de la Comunidad, con 8.000 extremeños que viven en Pozuelo de Alarcón, muchos de ellos procedentes de Madroñera. Pero, en la actualidad, residen por todos los distintos puntos de Madrid. Hay que tener en cuenta que son algo más de 385.000.

 

 

 

José Luis Camacho llegó hace 35 años desde Siruela, que pertenece al partido judicial de Herrera del Duque, como él mismo puntualizó. Estudió Artes Gráficas y, tras trabajar en varias empresas punteras de telefonía móvil, abrió hace 8 años su propia empresa de telecomunicaciones, en la localidad de Alcobendas. Empresario emprendedor tiene, también, un bar de copas en San Agustín de Guadalix.

 

 

 

Vive y trabaja en Madrid, pero va «muchísimo» a Siruela, donde viven sus padres, que volvieron cuando se jubilaron. «Conservo amigos de niño y, por supuesto, el acento», deja claro y «aunque tengo la casa de mis padres, hace 6 meses empecé a construirme allí una con mucha ilusión y cariño, para ir todavía más» con sus hijos, «todos los amigos que quieran llevar a conocerlo» y su mujer que, aunque nació en Antequera «se ha integrado perfectamente en mi tierra».

 

 

 

Parecido apego tiene Francisco Parejo, natural de Guareña, funcionario operador de informática de la Seguridad Social. «Siempre miro para Extremadura» y, además de visitar Mérida, donde vive su madre, cada vez que puede, en Madrid participa del Coro del Hogar extremeño y en el grupo ‘Aires de la Serena’, con el que canta la misa extremeña algunos domingos, -uno de ellos recién emitido por TV2-, comentó satisfecho.

 

 

 

Felisa es también una extremeña veterana en Madrid. Trabaja como empleada de una de las más prestigiosas fruterías de la capital, ‘Tomad Mucha Fruta’, en la calle Fernando VI, desde que llegó con 17 años, hace ya más de 40 desde su Orellana la Vieja natal. Un lugar que venera, donde celebró recientemente su 60 cumpleaños, y en el que se está construyendo una casa. Guarda en el establecimiento donde trabaja un póster de las modernas instalaciones de la Playa Costa Dulce de Orellana la Vieja, que muestra más que orgullosa.

 

 

 

Y de Perales del Puerto es Luis Gorrón, a donde va siempre que puede. Muy vinculado, también, al Hogar Extremeño en cuyo bar estuvo de camarero unos años cuando llegó a Madrid y, tras hacer posteriormente «de todo, vender libros, extintores…», desde hace tiempo trabaja en una asesoría del barrio de Salamanca.

 

 

 

Son algunos de los ejemplos de los miles de extremeños que un día vinieron a Madrid a trabajar, a estudiar, a buscarse un futuro en una ciudad que les acogió bien, porque, aunque con el tiempo se va haciendo más desconfiada y difícil de vivir, no deja de ser la Casa de todos.

 

 

 

Hogar extremeño

 

 

 

Casi todas las distintas localidades de la Comunidad cuentan con una casa regional, pero, sin duda la más tradicional, por su antigüedad, (ha cumplido 102 años), es el Hogar Extremeño, situado en el cuarto piso de Gran Vía 59, en el que se respira el calor y la hospitalidad de la tierra.

 

 

 

Su presidenta Maruja Sánchez Acero, que está al frente de la institución desde hace 22 años, con un pequeño intermedio de 6 años, señala que, como «embajadores de nuestra tierra aquí en Madrid, como los demás presidentes de otros lugares», nuestro objetivo «es dar a conocer nuestra tierra, nuestra gastronomía, nuestro turismo, nuestra nueva región, que bien se representa con la marca Extremadura».

 

 

 

Está muy satisfecha, además de aunar a los extremeños, de cómo la región se ha abierto y avanzado en los últimos años, promoviendo «el retorno de los jóvenes profesionales a Extremadura que cada vez se nota más», como lo ha hecho ya uno de sus cuatro hijos. Natural de Villanueva de la Serena, recuerda que llegó a Madrid el Día de Guadalupe, un 8 de septiembre de hace ya 30 años.

 

 

 

Sabores extremeños

 

 

 

Sara Blázquez, a sus 24 años, está al frente del primer establecimiento de hostelería extremeño que se abrió en Madrid, junto a su tía Pepi, jefa de cocina, que recuerda el primer reportaje publicado sobre él en este periódico hace ya 5 lustros. El restaurante ‘Extremadura’, que fundó su padre ya fallecido, Gabriel Blázquez, oriundo de Jaraicejo, está situado en la calle de la Libertad y fue pionero en comida elaborada con productos traídos directamente desde Extremadura, «una materia prima espectacular que mis padres se encargaban de comprar personalmente, viajando a su tierra todas las semanas, durante años», recuerda. Hoy en día, «seguimos adquiriendo todo allí, pero a través de distribuidores». Un lugar muy acogedor por el que han pasado desde el ex presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Barjola, Jaime de Jaraíz, Primitivo Rojas, o el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a disfrutar en Madrid de los exquisitos ibéricos extremeños, la torta de Casar, de la Serena, el queso de los Ibores, sus carnes, las picotas del Jerte, higos, o las criadillas de la tierra, migas, cochifrito, regados con vinos de la Ribera del Guadiana o, si se prefiere, de otras denominaciones de origen.

 

 

 

Los que sí sirven solamente vinos extremeños, en todas sus variedades, son los propietarios de las dos Tabernas de Conspiradores, ubicadas en la Cava Baja y en el barrio de las Letras, los hermanos Miguel Ángel, Víctor y Alfredo Amarilla. Un negocio que decidieron montar como homenaje a sus raíces, -sus padres son de Arroyomolinos de Montánchez, «el corazón de Extremadura», como les gusta nombrarlo, y donde se puede tapear a base de magro adobado o frite, solomillos de ibérico con torta de la serena, migas, huevos rotos con ibérico, o ciervo en salsa, entre otras recetas, todas elaboradas con productos extremeños.

 

 

 

Los extremeños en general no olvidan su tierra ni los rincones donde nacieron o lo hicieron sus padres, pero en su mayoría opinan que aunque, de un tiempo a esta parte, Extremadura «ha despertado», «desde la distancia llama la atención que no se saque más partido» a una región con tantísimas potencialidades. Lo dicen evitando «ofender», pero siendo conscientes de que aún queda mucho por hacer en una región que todavía no ha ocupado el lugar que le corresponde.

Talarrubias: Galardonados 9 institutos con los premios Joaquín Sama


La Consejería de Educación concedió ayer los XIII Premios Joaquín Sama a la Innovación Educativa a 9 trabajos realizados por docentes, sobre un total de 33 presentados.

En la modalidad Una escuela más cívica y solidaria , el primer premio, dotado con 6.000 euros, recayó en un grupo de 21 profesores coordinados por José María Alegre, del IES Universidad Laboral, de Cáceres. El segundo, dotado con 3.000 euros, fue para José Luis Bejarano, del IES Pérez Comendador, de Plasencia; Javier Pomet, del CPR de Cáceres, y Javier Duarte, del IES Jaranda, de Jarandilla. Mientras, el tercero (2.000 euros) fue para Pedro Alamo, del IES Bembezar, de Azuaga.

En la modalidad Una escuela más cooperativa y equitativa , el primer premio recayó en 27 profesores coordinados por Antonio Arroba, del IES Siberia Extremeña, de Talarrubias. El segundo se otorgó a 38 profesores coordinados por Mercedes Acero, del IES Torrente Ballester, de Miajadas, y el tercero fue para Cristina de Frutos, del IES Diego Sánchez, de Talavera.

En la última modalidad, Una escuela del siglo XXI , el primer premio ha sido para Mariano Real, asesor del CPR de Zafra; mientras que el segundo recayó en Juan Luis Chamizo, Carmen Gordo y Pedro Rivera, de los IES Maestro Domingo Cáceres y Rodríguez Moñino, de Badajoz, y del Francisco Vera, de Alconchel, y el tercero fue para Luis Alberto Grajal, del IES Pérez Comendador, de Plasencia.

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