Lugares olvidados: Central Nuclear de Valdecaballeros


Gracias a diós, aquí no hubo ningún accidente nuclear porque la central nuclear nunca llegó a entrar en funcionamiento. El por qué no llegó a funcionar lo veremos a continuación.

UN POCO DE HISTORIA

En la décadas de los 70 y 80 del anterior siglo, a raíz de algunos accidentes en diversas centrales de Estados Unidos y sobretodo el gran desastre ecológico y humano que supuso la tragedia de Chernobyl , un sector de la comunidad científica, el creciente movimiento ecologista y muchas otras voces alertaron del peligro que para la población y el medio ambiente en general, suponían las actividades que implicaban la fisión atómica, por los riesgos de fugas radioactivas, accidentes en los generadores, o la compleja gestión de los residuos.

La opinión pública reaccionó y llevó a varios gobiernos a plantearse la detención, ya que no la finalización de los programas nucleares en curso. A esa “parada temporal” de los programas se le denominó moratoria nuclear, ya que no implicaba el cierre de instalaciones activas, sino únicamente la paralización de las centrales que se estaban construyendo, esto es, no construir más centrales y dejar únicamente las que ya había construidas.

A partir de 1950 se produce en España un gran interés en la energía nuclear con que en la década de 1960 da lugar a la ley de energía nuclear y a la primera central de este tipo en Zorita. A ésta le siguieron Garoña, Vandellós I, Ascó, etc., propiedades todas ellas de las grandes eléctricas del país (Unión Fenosa, Iberdrola y Endesa).

Tras la llegada en 1982 al poder del PSOE se suspendieron los ambiciosos programas de energía nuclear ya que la presión social había hecho incluir esta suspensión en el programa electoral de ese partido, entre otros. En 1991, se paralizan, siendo posteriormente suspendidas, las obras de 4 centrales nucleares proyectadas (Lemoniz, Valdecaballeros y Trillo II). Las pérdidas fueron multimillonarias dadas las tremendas inversiones que habían tenido que realizar las eléctricas, y que ahora no podrían obtener beneficios al haberse anulado los permisos.

Esperamos que con el tiempo podamos traer reportajes de las demás centrales paralizadas, hasta entonces esperamos que disfruteis con este reportaje de la central de Valdecaballeros.

Otro tipo de cobrador del frac


El cobrador del frac podría tener las horas contadas. El ingenio o la desesperación hace que surjan iniciativas diferentes para reivindicar lo que a una persona, en teoría, le pertenece. Una fórmula podría ser estacionar en frente del deudor una furgoneta con unas telas con mensajes alusivos a la reivindicación. Eso sí, para ello, hay que equiparse con una nevera llena de alimentos, una pequeña televisión con una batería y un colchón más o menos cómodo por si es necesario pasar la noche. El último componente es tener mucha paciencia.

Esta fórmula es la que han utilizado Agustín Guijarro y su cuñado Antonio Vidal, trabajadores de la empresa familiar de suministros de gasóleo Hermanos Guijarro Escalada y de la gasolinera El Quinto Pino, en la localidad pacense de Siruela. Desde el pasado domingo y hasta ayer estacionaron su vehículo en frente de las oficinas de Explotaciones Palazuelo. Piden a esta empresa que les abone una deuda de 61.900 euros. Para ello, colocaron en su furgoneta pancartas con frases como ‘comprar y no pagar es estafar’ o ‘prefiero morir luchando que vivir penando’.

Estas dos personas explican que ésta es la única fórmulas que les queda para reivindicar ese dinero, tras el suministro de gasóleo que hicieron a la entidad miajadeña en la obra de mejoras que se han realizado en la carretera pacense que va de Sancti Spiritus a Garlitos, en la zona de la Siberia Extremeña. Explican que este proyecto fue concedido a la entidad Gévora Construcciones, que, a su vez, subcontrató a Explotaciones Palazuelo. Guijarro asegura que si en uno o dos meses no le pagan esta deuda, supondrá la quiebra de la empresa y se quedarán en la calle varias familias con hijos. «Ahora estamos en números rojos y pagando muchos intereses».

Apoyo

Durante estos cuatro día en Miajadas, los dos manifestantes aseguran que han tenido el apoyo de la mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, en algún momento han pasado miedo porque han sido amenazados por un familiar de los administradores de Explotaciones Palazuelo. «Nos dijo que iban a ir al campo y cuando viniera nos íbamos a enfrentar a la escopeta». también explican que mantuvieron una reunión con los los gerentes de la empresa pero no se llegó a un acuerdo.

Esta acción reivindicativa terminó ayer. Sin embargo, Agustín y Antonio recuerdan que volverán en el mes de septiembre con la familia y los amigos para seguir reivindicando lo que es suyo.

La empresa

Uno de los gestores de la entidad miajadeña, Serafín Cintero, niega que haya habido cualquier tipo de amenaza. Además, indica que ha presentado una denuncia porque han ido en contra del derecho a la intimidad.

En un escrito, Cintero señala que Explotaciones Palazuelo paralizó las obras que estaba realizando entre Sancti Spiritu y Garlitos por la falta de pagos de la entidad que les contrató, Gévora Construcciones. Este hecho provocó que se rescindiera el contrato y que la constructora comunicará a la entidad miajadeña que «no pagaría las cantidades facturadas pendientes, ni los trabajos» que se deberían realizar, según Cintero. Esta deuda motivó que «haya dejado en la estacada» a las diez empresas subcontratadas por Explotaciones Palazuelo, con el consentimiento de la Diputación Provincial de Cáceres, que es la entidad que adjudicó la obra.

Serafín Cintero dice que ha pedido a Gévora y a la institución pacense que la cantidad que se adeuda sea destinada al resto de empresas que han intervenido en la carretera. Explotaciones Palazuelo ha puesto esta problemática a disposición judicial.

El administrador también manifiesta que «se han sentido acosados» durante estos días por los dos manifestantes.

Una vecina de Siruela promueve una industria quesera en dicho municipio que requiere 201.000 euros


Una vecina de Siruela (Badajoz) llamada Virginia Mundi Martín ha promovido una industria quesera en dicho municipio que requiere una inversión de 201.000 euros, de los que 60.330 han sido aportados por la Junta de Extremadura, según publica la revista ‘Caudal’.

La fábrica de quesos estará ubicada en la Travesía de Guadalupe de Siruela, que es un municipio pacense que cuenta con una “potente” cabaña ganadera de ovino.

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