Valdecaballeros, Esparragosa de Lares, Siruela y Castilblanco ya conocen a sus rivales


El 23 de septiembre empieza la competición en la Primera Regional extremeña, y aunque todavía no hay calendario, ya se conoce la composición de los cuatro grupos en los que se divide esta temporada.
El insospechado animador de la competición, el CD Badajoz 1905, jugará en el Grupo 1 junto a La Albuera, Gévora, Torremejía, Cerro de Reyes, El Valle, Valencia de Alcántara, La Roca, Santa Quiteria, La Codosera, VIllar del Rey, Higuera de Vargas, Salvatierra y San Jorge. Este grupo se queda con 14 equipos por la renuncia de la UD Badajoz.
Tras el abandono del Valdetorres, en el Grupo 2 sólo hay 13 equipos. En él se verán las caras Gran Maestre, Don Álvaro, Guareña, At. Vivero, Fornacense, Vadesa, Real Higuera, Belenense, Segureña, Usagre, Bienvenida, Ilipense y Monterrubio.
Metelinense, Valdehornillos, Plus Ultra, Ruecas, Rena, Valdecaballeros, San Bartolomé, Torviscal, Esparragosa de Lares, Siruela, Castilblanco, Zurbarán, Logrosán y Zoriteño son los 14 integrantes del Grupo 3.
El único grupo con 15 equipos será el 4, que está compuesto por Jarandilla, Villanueva, Ciconia Negra B. Almaraz, Torrejoncillo, Las Hurdes, Moraleja, Serradilla, Hervás, UDA, Losareño, Piornal, Brocense, Majadas y Jaraicejo.

Evolución de actividad en la hostelería por localidades en la Siberia


El Anuario Económico de La Caixa desglosa los datos de evolución de actividad en la hostelería por localidades. En este sentido, se puede comprobar cómo entre las localidades donde más ha descendido el número de establecimientos de este sector durante los últimos cinco años aparecen muchas de la zona de La Siberia: Castilblanco y La Codosera (con cinco y siete negocios abiertos, respectivamente, un 72% menos que en el 2006 en ambos casos), Fuenlabrada de los Montes (cuatro abiertos, un 80% menos) y Herrera del Duque (10 en activo, un 76% menos).

Continúan los trabajos para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura


Estas intervenciones no suelen estar condicionadas por la urgencia de, por ejemplo, las obras públicas. Abarcan cronologías y culturas muy amplias, desde intervenciones en cuevas, a la búsqueda de nuestros ancestros más remotos, hasta prospecciones en el Campo de Concentración de Castuera.

En ese ámbito de la historia reciente de España se encuadran las actuaciones que, desde julio a septiembre, coordina el Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (PReMHEx), que cuenta con el apoyo presupuestario de la Consejería de Educación y Cultura, concretamente este año 2012 destina una partida presupuestaria de 79.000 euros.

Asimismo, cuenta con ayuda logística, ya que el PReMHEx dispone para sus desplazamientos de vehículos de la Administración autonómica. Tiene además el apoyo de sus asesores jurídicos y la asistencia, en algunos yacimientos, de topógrafos de la Dirección General de Patrimonio Cultural para realizar las oportunas planimetrías.

Las intervenciones durante este verano tachonan la provincia de Badajoz, así se están realizando, o están próximas a iniciarse, excavaciones en la finca ‘Las Cabezuelas’, en el término municipal de Castilblanco.

En este paraje, testimonios orales indican que fueron fusiladas seis personas; en Puebla de Alcocer se están llevando a cabo trabajos de excavación en dos fosas para la exhumación de los fusilados en mayo de 1939; en Fregenal de la Sierra, concretamente en la parte central del cementerio donde se localizaron en la campaña de 2010 varias fosas comunes que ahora van a ser excavadas; también se va a realizar la búsqueda de una fosa en el término de Mérida donde fueron inhumados vecinos de Arroyo de San Serván y se practicarán varios sondeos en el Cementerio de Castuera, tanto en el denominado Cementerio Viejo como en el Nuevo.

En esta última localidad, además, resultan de gran interés las prospecciones y sondeos que un equipo del CSIC, dirigidos por Alfredo González Ruibal, llevará a cabo en el lugar en el que se erigió un Campo de Concentración entre abril de 1939 y marzo de 1940.

El terreno de este paraje, declarado Bien de Interés Cultural, no ha sufrido alteraciones significativas a lo largo del tiempo. Es, pues, un lugar adecuado para hacer acopio de datos que permitan, por un lado, reconstruir la disposición de los elementos que integraron dicho campo y, por otro, acercarnos a la vida cotidiana de las gentes que lo habitaron.

Más 1.300 mujeres rurales de Badajoz asisten en Alburquerque encuentro anual


Unas 1.300 mujeres pertenecientes a 29 asociaciones de mujeres rurales de la provincia de Badajoz se ha reunido hoy al Santuario de Carrión, en Alburquerque, para celebrar el concurso anual de cocido extremeño de la Federación de Mujeres Rurales de España (FEMUR).

El jurado formado por cocineros de los restaurantes “El Fogón de Santa María”, de Alburquerque, y “Dosca 2”, de Badajoz, otorgó el primer premio a la asociación de Castilblanco, mientras que el segundo puesto fue para Don Benito y en tercer lugar a las mujeres de La Codosera, por lo que el próximo año será la asociación de mujeres rurales de Castilblanco las encargadas de organizar este encuentro y concurso gastronómico.

En el acto estuvieron presentes la presidenta nacional de FEMUR, Juana Borrego, la vicepresidenta nacional y presidenta de la provincia de Badajoz, Matilde Tagle y autoridades regionales, entre ellas el consejero de Salud y Política Social, Francisco Javier Fernández Perianes.

La organización ha corrido a cargo de la Asociación de Mujeres Rurales “El Álamo”, de Alburquerque, que ganó en 2011 el concurso en Bótoa, y que, en colaboración con el Ayuntamiento de Alburquerque y la Hermandad de la Virgen de Carrión, han hecho posible este evento.

Durante los últimos doce meses, las mujeres de la Asociación El Álamo has llevado a cabo actividades a fin de recaudar unos 3.000 euros con los que afrontar, según su presidenta, Carmen Rivero, los gastos generados.

Juana Borrego mostró su satisfacción por el éxito de la jornada de convivencia, aunque lamentó que debido al viento y lluvia hubiera ausencias, y añadió que este concurso anual es un momento de encuentro provincial de unas asociaciones de mujeres rurales que trabajan por la formación de sus asociadas con diferentes cursos y viajes.

Castilblanco acogerá la I Asamblea Nacional de la Asociación de Cazadores de Perdiz con Reclamo el 28 de marzo


La localidad pacense de Castilblanco acogerá el próximo día 28 del presente mes, en los salones del Albergue Juvenil del municipio, la celebración de la I Asamblea de la Asociación Nacional de Cazadores de Perdiz con Reclamo (Ancreper).

En esta asamblea nacional se dará cuenta de lo acontecido desde la inscripción de esta asociación, en septiembre de 2007, hasta la fecha, así como la exposición del Reglamento de Elecciones para su aprobación por sus asociados, según informa la revista ‘La caza y su mundo’ Extremadura en su número de marzo y recoge Europa Press.

La asamblea se celebrará a las 9,30 horas, en primera convocatoria, y a las 10,00 horas, en segunda convocatoria, en los salones del Albergue Juvenil de la Castilblanco.

Rebolledo, el maqui de Castilblanco, regresa a su pueblo


Corría el año 1948, en plena posguerra. Agustín Bonilla Bravo, guerrillero republicano conocido como ‘Rebolledo’, intentaba escapar a Francia con otros dos maquis, pero fueron delatados. En agosto de ese año fue asesinado en la provincia de Cuenca. El rastro de sus restos había desaparecido, como los de tantos otros en la Guerra Civil y en los posteriores a nuestra contienda. Ahora, 61 años después, Rebolledo, el maqui de Castilblanco, regresa a su tierra. Sus restos mortales, procedentes de la población conquense de Villalgordo del Marquesado, son trasladados a la Siberia extremeña para ser enterrados.

Tras huir a la sierra, Rebolledo se unió a la primera agrupación guerrillera del Ejército de Extremadura y Centro, llegando a ocupar el puesto de comisario político de la 12ª División, que dirigía el mítico guerrillero Pedro Díaz Monje ‘El Francés’.

Tras ser asesinado, al parecer a sangre fría, los restos de Agustín Bonilla Bravo fueron enterrados en Villalgordo del Marquesado, sin que su familia supiera el lugar exacto. Ahora han sido localizados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca para trasladarlos este fin de semana por sus familiares desde la localidad manchega hasta el cementerio del pueblo donde nació, en Castilblanco.

Resistencia

Especialmente relevante para comprender los últimos años de vida de Rebolledo es la información facilitada por el cordobés Francisco Moreno Gómez en su libro ‘Extremeños, andaluces y manchegos en la Resistencia’. En este libro se relata que Agustín Bonilla Bravo, jornalero nacido en Castilblanco en 1917, se fue a la sierra el 23 de enero de 1943. Este guerrillero tenía dos hermanos de ideología republicana, Benito y Eulalio, que habían estado encarcelados un tiempo y luego confinados, uno en Alía (Cáceres) y otro en Peñarroya (Córdoba). «Otros miembros de su familia también sufrieron los efectos de la represión, siendo llevados en ocasiones a Cabeza del Buey, ante la presencia del temido capitán Chacón. También su madre, Carmen Bonilla, fue perseguida, al igual que su novia y su cuñada», relata Moreno en su libro.

De este mismo pueblo, Castilblanco, se fueron también a la sierra Calixto Bonilla Marrupe ‘Compadre’, que murió en un tiroteo el 17 de enero de 1946, y Timoteo Jurado Aguado ‘Medianoche’, que sería fusilado en 1947.

‘Cuquillo’

El huido pacense que más tiempo consiguió sobrevivir en la sierra fue Eugenio Herrera García ‘Cuquillo’, natural también de Castilblanco.

Al igual que el personaje al que da vida Javier Cámara en la película ‘Los girasoles ciegos’, a finales de 1939 ‘Cuquillo’ se ocultó en su pueblo, en la casa de un hermano de su padre, donde permaneció hasta primeros de 1941. Las autoridades locales le acusaban de haber intervenido en la muerte de nueve personas de derechas y de ser un destacado militante socialista, según el historiador cordobés. Completaba este grupo de refugiados en la sierra Visitación González Gil, de quien no se tienen más datos.

De las tres divisiones que componían la Primera Agrupación Guerrillera del Ejército de Extremadura y Centro, la 12ª era con mucho la más numerosa.

Esta división la dirigía Pedro Díaz Monje ‘El Francés’, que estaba auxiliado en el cargo de Estado Mayor por Eusebio Moreno Marcos ‘Durruti’ un anarquista de 39 años, natural de Navalmoral de la Mata y carnicero de profesión, que se había incorporado a la sierra el 20 de diciembre de 1944.

‘Rebolledo’ estuvo integrado en la guerrilla que dirigía Salvador Villa ‘Calandrio’, que andaba independiente por tierras comprendidas entre Cáceres y Toledo. El 4 de abril de 1947 tuvo un enfrentamiento en la sierra de Mohedas con la Guardia Civil y con varios antiguos guerrilleros que se habían entregado. En este enfrentamiento resultó muerto Diego Montealegre Paredes ‘Soli’, que había sido jefe de Estado Mayor de la división liderada por Quincoces.

El resto del grupo, integrado por Salvador Villa ‘Calandrio’, Agustín Bonilla Bravo ‘Rebolledo’, Juan Estrella Barroso, conocido como Petaca o Charavacas’, y ‘Cantador’ se fueron hacia la provincia de Ciudad Real, algo que anteriormente había hecho Honorio Delgado Blanco ‘René’, que procedía del maquis francés.

Cuando en 1948 vio que las cosas eran ya imposibles, ‘Rebolledo’ intentó escapar a Francia con Calandrio y Trapichea, pero fueron delatados y le mataron en la noche del 23 de agosto en Villalgordo del Marquesado (Cuenca). Agustín Bonilla Bravo falleció en el acto a consecuencia de las heridas provocadas por un disparo a bocajarro en la cabeza efectuado por un falangista en el exterior de una tahona.

A pesar de tener conocimiento oficial de su muerte, el Estado español, como consta en los archivos de la Guardia Civil, no comunicó nunca a la familia la muerte de Agustín. La familia tuvo noticia de su paradero recientemente. Como en tantísimos otros casos a raíz de la publicación del reseñado libro de Francisco Moreno Gómez, según señala el historiador Justo Vila. Ayer sábado se exhumaron en el cementerio municipal de Villalgordo del Marquesado los restos de Agustín Bonilla Bravo por solicitud expresa de su familia y al amparo de la Ley de Memoria Histórica para trasladarlos a Castilblanco.

Extremadura deslindará este mes la cañada real leonesa oriental en la provincia de Badajoz


La Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural inicia este mes las operaciones para determinar los límites de la vía pecuaria Cañada Real Leonesa Oriental, en un recorrido de 58 kilómetros en diferentes términos municipales de la provincia de Badajoz. Además, está previsto continuar esta actuación en los términos de Alía y Cañamero, en la provincia de Cáceres, a lo largo de otros 54 kilómetros, lo que da un total de 112 kilómetros.

Dichas operaciones en la Cañada Real Leonesa Oriental se denominan amojonamiento y consisten en el procedimiento administrativo en virtud del cual, una vez aprobado el deslinde, se determinan físicamente los límites de las vías pecuarias y se señalan con carácter permanente.

En concreto, este amojonamiento afectará a los términos municipales de Castilblanco, Valdecaballeros, Talarrubias, Puebla de Alcocer, Esparragosa de Lares y Campanario, todos en la provincia de Badajoz. La Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural notificará el comienzo de estas operaciones materiales a todos los interesados.

Esta actuación es una más de las tareas que lleva a cabo la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural para el deslinde y amojonamiento de la red regional de vías pecuarias.

El objetivo es la adecuada gestión de estos bienes públicos y, por tanto, revitalizar el uso de estas vías como soporte para distintos tipos de actividades compatibles y complementarias con el tránsito ganadero, con el fin de que las vías pecuarias se conviertan en espacios activos y multifuncionales, donde se pueda practicar el senderismo o hacer rutas a caballo.

Extremadura está atravesada por seis grandes cañadas, que tienen una anchura de 75 metros. Entre ellas, la Cañada Real Leonesa Oriental nace en la provincia de León, prácticamente en sus linderos con Asturias, y atraviesa las provincias de León, Palencia, Valladolid, Ávila y Toledo, hasta llegar a las de Cáceres y Badajoz.

Extremadura celebra los 25 años años de «Escenarios móviles»


Cincuenta y nueve municipios de la región de Extremadura -veintisiete pertenecientes a la provincia de Badajoz y treinta y dos a la de Cáceres-, serán testigos de excepción de los múltiples conciertos y actividades culturales y de ocio que forman parte del programa «Escenarios Móviles» organizado por la Junta de Extremadura y que se podrá difrutar desde mañana hasta el próximo 15 de septiembre.

Según ha anunciado en rueda de prensa el director general de Promoción Cultural, Javier Alonso de la Torre, este año se ha preparado un programa especial con motivo de la celebración del veinticinco aniversario del nacimiento de esta iniciativa cultural, así durante esos días actuarán veinte compañías de teatro, veintiocho solistas o grupos musicales y cincuenta y nueve agrupaciones folclóricas.
Debutantes y veteranos
En esta edición el apartado musical contará con la participación de cinco grupos de folclore, cinco cantautores, diez espectáculos de flamenco, tres grupos de pop-rock, una cantante de fados y otra de boleros. Además se alternará la participación de artistas veteranos como los cantautores Pablo Guerrero y Luis Pastor con otros debutantes como Manuela Roque, Pilar la Ratita y Planeta Suroeste entre otros.
Según añadió de la Torre, dentro de las artes escénicas se han programado un total de doce espectáculos dirigidos a un público más adulto, mientras que para los más pequeños se ha habilitado la actuación de cuatro compañías de teatro infantil y cinco espectáculos de animación de calle.
Este programa nació en 1984 con el objetivo de acercar a los pueblos pequeños aquellos espectáculos que no están normalmente a su alcance, además de buscar promocionar las producciones de los artistas de la región extremeña.
Desde su puesta en marcha, se han beneficiado de esta iniciativa más de mil cuatrocientos pueblos que han visto pasar por sus calles y escenarios teatrales cerca de cuatro mil espectáculos diferentes. Según recordó de la Torre, la media anual de espectadores de estas actuaciones ronda las noventa mil personas, por lo que durante los veinticinco años que han trascurrido desde el nacimiento de esta iniciativa, han sido más de dos millones cien mil las personas que han disfrutado del programa.
Mañana en Castilblanco
Durante esta edición será la localidad pacense de Castilblanco la encargada de dar el pistoletazo de salida a «Escenarios móviles» posteriormente el municipio cederá el testigo a varias localidades de ambas provincias como Ladrillar, Gata, Villa del Rey, Valdetorres, Abadía, Táliga, Esparrosa de Lares o Casas de Don Pedro entre otras muchas.

Castilblanco, 77 años después


Antes de leer esta crónica, le proponemos un entretenimiento. Saque usted sus llaves del bolsillo. Barájelas y repare en cómo algunas de ellas tienen tres letras mayúsculas grabadas en el metal: JMA. Son las iniciales de José María Aristáin, propietario de una importante fundición de Getafe donde se hacen una gran parte de las llaves que abren las puertas en España. JMA, o sea, el señor Aristáin, está comprando tierras por la zona de Castilblanco, en la Siberia extremeña. Tiene ya 12.000 hectáreas, algunas de ellas adquiridas al banquero Pablo Garnica, y sigue comprando.
De estas noticias se entera uno en el café bar Flores de Castilblanco. Hemos llegado hasta aquí en una mañana de niebla espesa y humedad intensa. Florencio, el jefe, nos prepara unas tostadas suculentas. «Son de pan del pueblo. Es muy bueno para hacer migas y tostadas. Somos 1.300 habitantes y fíjese usted que tenemos dos panaderías y una cooperativa panadera».

En el bar Flores se habla de la aceituna, de los níscalos, de la matanza… No parece preocupar mucho que JMA compre hectáreas sin parar. Ahora ya no existe el problema de la tierra, pero hace 77 años no era así. En el partido judicial de Puebla de Alcocer, al que pertenecía Castilblanco, el 68’18% de la tierra estaba en manos de grandes propietarios absentistas y una cuarta parte de los vecinos carecía de propiedad alguna.

En 1931, en este partido judicial, la edad media a la que los niños se incorporaban a las tareas agrícolas era de menos de diez años. Faltaban escuelas, sobraban tabernas y en toda la provincia de Badajoz solo había 16 casinos con una pequeña biblioteca. Estos datos, recogidos en el libro «La primavera del Frente Popular», del historiador, profesor e investigador extremeño Francisco Espinosa, dibujan la situación de Castilblanco hace 77 años.

En el bar Flores, entre café y copita para combatir el frío, los parroquianos aclaran que la situación ha cambiado sustancialmente en lo tocante a la tierra. «Las parcelas están muy repartidas entre la gente del pueblo. Todo el mundo tiene algo de olivar, de vid… Hay mucha uva, mucho níscalo, mucha aceituna, aunque este año ha venido muy malo y hay poco de todo. Esto, en la época del hambre, hubiera sido terrible».

De la agricultura vive poca gente ya en Castilblanco. La Cooperativa Olivarera San Cristóbal Mártir recoge de media un millón de litros de aceite por cosecha. «Este año la cosa no ha venido buena. Hemos cogido 600.000 litros», calcula José Luis, el presidente de la cooperativa. «En el pueblo se cuentan con los dedos de la mano quienes no tienen olivos», apunta. Pero pocos dependen de la tierra. «Muchos viven en Madrid y vienen en la época de la cosecha para recoger. Tenemos un aceite muy buena. En 2004 ganamos el primer premio al mejor aceite de oliva de la zona Siberia-Pela», se enorgullece el presidente, propietario paradigmático de Castilblanco: 40 años en la emigración en Barcelona y unas tierras en el pueblo como complemento.

Si la cosecha es buena (millón y medio de litros en 2006), venden aceite a Carbonell, pero no arriesgan demasiado con la comercialización. Es aceite para casa, fundamentalmente, y si sobra, se vende a granel, aunque envasan con la marca Monte Oliva.

Cuatro caciques

José Luis recuerda lo que le sucedía en Barcelona y en otros lugares no hace muchos años: «Decías por ahí que eras de Castilblanco y te miraban raro». ¿Pero qué pasó en Castilblanco en 1931? «Mi abuelo siempre me contó que la culpa la tuvieron cuatro caciques, que presionaron al alcalde para que saliera la Guardia Civil y luego pasó lo que pasó».

Los últimos estudios sobre la tragedia relatan que los braceros sin trabajo de Castilblanco habían realizado una manifestación. Cuando acabó, el alcalde, presionado por algunos terratenientes, mandó salir a la Guardia Civil. Hubo un forcejeo con una mujer, un campesino se interpuso, un guardia mató de un disparo al bracero y se produjo la matanza de los cuatro guardias civiles del puesto. Fueron detenidos por el ejército 50 hombres y seis mujeres. Sanjurjo, posteriormente general golpista y a la sazón director general de la Guardia Civil, declaró en Badajoz, durante el entierro de los guardias: «En un rincón de Badajoz hay un foco rifeño. (…) Yo no sabía que quedaban en España pueblos salvajes».

José Luis nos guía hasta la casa que era cuartel de la Guardia Civil en 1936. Es una humilde vivienda que aún se conserva. Después nos lleva a la Avenida de la Constitución, donde murió el jornalero y sucedió la matanza de los guardias.

Pasa una señora y saluda. Cruza un jubilado y se queja: «Tengo más frío que un perro chico». Discurre la mañana en Castilblanco. Vamos a casa de Amparo. Nos ha prometido que nos va a preparar unos dulces típicos del pueblo. Se llaman dormidos y llevan vino de pitarra, azúcar, levadura y manteca de cerdo, «aunque nosotros no la llamamos manteca, le decimos pringue».

Amparo está con su prima Aurora y su amiga Felipa. «¿Un traguito de vino? Beba, beba, si este vino no emborracha, solo agacha». Mientras amasan y dan forma a los dormidos, recuerdan la tragedia de hace 77 años. «Mire, lo de Castilblanco y lo de la guerra, aquí ha procurado olvidarse, no se habla de eso».

En Castilblanco gobierna el PP y estas tres pasteleras tienen mucha relación con el poder local. Laura, la sobrina de Amparo y Aurora, es concejala de Urbanismo y Angelines, la hija de Felipa, además de la ATS del pueblo, es teniente de alcalde. Las tres señoras repasan la lista de ricos del lugar y les salen muy pocos. Señalan emigrantes, comerciantes, albañiles, trabajadores de servicios… Una clase media que parece predominante en el Castilblanco del siglo XXI.

A ella pertenecen Honorio y Remedios, los dos queseros del pueblo. Ambos se apellidan López y son primos. Honorio elabora 30.000 kilos de queso al año y presume de hacer el único queso extremeño de leche de oveja de pasta prensada artesanal. «Es el queso de aquí de toda la vida», aclara y cuenta luego que ya en «El Practicón», de Ángel Muro, un libro de 1890, se menciona el queso de La Siberia.

«Si es que no lo valoramos, pero Extremadura y Castilla La Mancha son las regiones de España donde más variedad de quesos hay», presume Honorio. Sus quesos se comercializan con el nombre de Castilcerro y los de su prima Remedios, a quien, paradójicamente, todo el mundo conoce por La Paqui, tienen el nombre comercial de El Matorral.

Charlamos con Honorio en el bar Queen, quizás el más moderno del pueblo: buena música, muchos periódicos, pinchos elaborados, decoración moderna y una señora asturiana de Vegadeo detrás de la barra. Nos cuentan que a los de Castilblanco los llaman berceros porque los de Valdecaballeros les vendían berzas y así los motejaron. Ellos les han devuelto la pelota y llaman jabalíes a los de Valdecaballeros, se supone que por lo de la caza. Sin embargo, hay otra versión sobre el origen del gentilicio. Nos la expone la mujer de Floren, el del bar: «Es que en Valdecaballeros no tenían Cristo y nosotros les regalamos uno. Ellos, a cambio, nos trajeron coles y nos quedamos con lo de berceros».

Entre ambos pueblos fluye el río Guadalupejo, conformando un corredor ecológico que visitamos al atardecer. Patos, agua, verdor, arboledas. A la vuelta, en la dehesa El Garabato, unas damas con ‘barbours’ se detienen y charlan. Son de fuera, son terratenientes modernas, no absentistas: siembran la tierra, dan empleo, tienen cientos de ovejas. Hablan de arte, de paisaje, de sensibilidad… Algo ha cambiado.

Cae la tarde. Volvemos a casa de Aurora. Los dormidos ya han salido del horno. Están deliciosos, suavísimos y en su punto de dulzura. Han pasado 77 años desde la tragedia. Ni en el país que nunca se acaba ni en el resto de España se mira ya raro a los de Castilblanco. La historia ha puesto las cosas en su sitio y el tiempo ha borrado la tristeza. Amparo cuenta que los maestros y los médicos que llegan destinados a Castilblanco ya no se marchan y revela el secreto: «Tenemos un manantial al que llaman Fuente Vieja y quien bebe de él, no se va nunca de aquí».

Por J.R. Alonso de la Torre

Mañana se presenta ‘Cruz y caudillo. Campo de concentración de Castuera’


Mañana, día 25, a las 19,30 horas, se presenta en el Centro Cultural Alcazaba el libro ‘Cruz y caudillo. Campo de concentración de Castuera’, del historiador Antonio López.

Este acto está organizado por la Delegación de Cooperación al Desarrollo y la Delegación de Educación y Formación del Ayuntamiento de Mérida, y se incluye dentro del programa ‘Unidos en la diversidad’.

En la actualidad, y según explica el Ayuntamiento, se lucha para que el Campo de concentración de Castuera se considere Bien de Interés Cultural. Este trabajo es importante, porque pone de relieve el parecido entre nuestros centros de represión y los campos de concentración nazis.

En la presentación participarán también otros dos historiadores, que nos ayudarán a plantearnos el contexto histórico en el que se desarrolla este lugar de represión.

” Según López Rodríguez, el campo de concentración de Castuera empezó a construirse en marzo de 1939 y se terminó a mediados de marzo de 1940 y, a fecha de 22 de abril de 1939, los historiadores contabilizan 5.950 prisioneros.

Señaló que era ‘un campo en la retaguardia’ que albergaría más tarde buena parte de los prisioneros de otros campos provisionales de la provincia de Badajoz, situados en Casas de Don Pedro, Siruela, Fuenlabrada de los Montes y Castilblanco.

También acogió a prisioneros de la provincia de Ciudad Real (Chillón, Almacén) y otro recluidos en la provincia de Córdoba (Los Blázquez).

Estos campos acogían la llegada de los prisioneros del ejército republicano vencido y los civiles que regresaban a los pueblos.

López describió en su intervención las funciones clave del campo de Castuera: clasificación de la disidencia, reeducación en los valores del nuevo régimen y represión.

Además, destacó las condiciones infrahumanas de estos espacios, lo que provocaba numerosas enfermedades.

A pesar de que la comarca pacense de La Serena sufrió en primera línea la represión, todavía el número de muertes está por concretar, explica este historiador.

La información de la que disponen los investigadores es dispersa, sirviéndose de fuentes orales de supervivientes y familiares y de otras escritas, como los registros civiles y la documentación procedente de los archivos militares generales y de los de justicia, por lo que siguen trabajando, dijo, en la recopilación de datos”.
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