Mancomunidades que funcionan a dos velocidades


El colapso económico que sufren las mancomunidades extremeñas comienza a generar un sistema que se mueve a dos velocidades. La capacidad de acción de estas entidades está supeditada a los fondos que reciben de los ayuntamientos y la Junta y ante los cada vez más constantes retrasos en los pagos y convenios, mantener los 295 servicios públicos que prestan resulta complicado. Más aún tratando de hacerlo de forma igualitaria entre todos los municipios. Incluso pagar el sueldo a los trabajadores es difícil y en algunos casos como en la mancomunidad de La Siberia ya se adeudan dos nóminas y la paga extraordinaria de julio a todos los empleados.

Las Villuercas, Tajo-Salor, Valle del Ambroz, La Serena o Río Bodión son algunas de las que ya han mostrado su preocupación ante el retraso de los pagos, el recorte de los servicios o las inminentes reducciones de plantilla. El contexto político y la intención del Gobierno de suprimirlas tampoco ayuda. “Hay una gran incertidumbre. Nosotros dependemos de los pagos de la Junta y los ayuntamientos y no sabemos qué ocurrirá mañana” explica el presidente de la Mancomunidad de La Siberia, Pedro Ledesma. Los retrasos de las cuotas han hecho que a los empleados de esta mancomunidad se les adeuden dos nóminas y la paga extraordinaria de verano. Incluso dejaron de prestar el servicio de ayuda a domicilio porque los fondos que la Junta destinó en un primer momento –finalmente ha confirmado que no hará aportación– eran insuficientes. Y lo mismo ha ocurrido con los programas de familia, el de prevención de riesgos laborales o el de drogodependencia. Ninguno de ellos se presta ya en las localidades de Esparragosa de Lares, Garbayuela, Garlitos, Talarrubias o Casas de Don Pedro. También se prescindió de la oficina de consumo y del agente de inserción laboral. En conjunto, la merma en los servicios que presta solo esta agrupación de municipios se ha traducido en la pérdida de más de una quincena de empleos. Pero la incertidumbre y el miedo es común entre los más de 1.900 extremeños que viven de estas entidades.

“El debate no es mancomunidades sí, mancomunidades no; ayuntamientos sí o ayuntamiento no; el debate es servicios públicos sí o ser públicos no”, recalca Santos Jorna, secretario de Ordenación del Territorio, Sostenibilidad y Mancomunidades del PSOE. Como alcalde de Arroyo de la Luz, Jorna avala los problemas que sufren las mancomunidades, que cada mes se agravan con más retrasos en los pagos, y culpa directamente a la política de “acoso y derribo” que el PP ha iniciado contra esta administración. “Las mancomunidades no tienen fondos propios. Se mantienen de los fondos de la Junta y si hay retrasos en los pagos, es porque la Junta se retrasa también”, insiste Jorna.

Para tratar de solucionar el problema de los retrasos y sobre todo, el generado a raíz de los convenios no renovados como el de ayuda a domicilio que han llevado a la administración municipal al colapso por el adelanto de los fondos, la Federación de Municipios y Provincias está actuando de mediador entre los ayuntamientos, mancomunidades y la Junta

La sequía obliga a la Junta a buscar pozos y hacer obras urgentes en 5 municipios, uno de ellos en Bohonal de los Montes


Que llueva, y ya. La ausencia de precipitaciones en los últimos meses y la bajada del nivel de los embalses extremeños, que han perdido un 20% de su capacidad en el último año, han puesto en alerta a la Junta de Extremadura, que ya trabaja con los ayuntamientos de cinco municipios de Gata, Alcántara, Trujillo, La Siberia y Tajo Salor para buscar pozos y acometer actuaciones de mejora urgente en la red de distribución. De momento, asegura que abastecimiento está garantizado, pero pide “responsabilidad” a los ciudadanos en cuanto al consumo y avisa de que si no llueve lo suficiente en otoño, la situación será “preocupante” para la región.

“La situación es complicada porque llevamos dos años con un déficit híbrico muy, muy acusado”, declaró ayer el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Turismo, Víctor del Moral. Afirma que la mayoría de las poblaciones extremeñas tienen asegurado el abastecimiento para los próximos meses pero insiste en que la situación será “preocupante” para toda la comunidad si este otoño no viene cargado de abundantes lluvias. “Salvo en sitios muy puntuales en los que la consejería está trabajando codo con codo con los ayuntamientos buscando nuevas fuentes de abastecimiento, está garantizado en las poblaciones más importantes”, explicó. Estas zonas puntuales son algunos municipios de La Siberia, Gata, Tajo Salor, Valencia de Alcántara, y Trujillo. En todas ellas se están desarrollando actuaciones urgentes para mejorar la red de abastecimiento con un presupuesto de 142.000 euros.

Según los datos facilitados por la Consejería de Fomento, en Bohonal de Los Montes –pedanía de Helechosa de Los Montes, en La Siberia– se están reparando los depósitos y se ha adquirido una nueva motobomba para captación de agua superficial. En Mohedas de Gata se ha procedido a instalar un nuevo grupo de bombeo; en Mata de Alcántara se está ejecutando un nuevo pozo de sondeo “con objeto de obtener una garantía de suministro en el abastecimiento” y en La Aceña de La Borrega –pedanía de Valencia de Alcántara– se está mejorando la red de agua. Del Moral también ha detallado que en todas estas zonas, incluida la comarca de Tierras de Trujillo, ha sido necesario buscar y hacer nuevos pozos para garantizar el suministro. Especialmente en las poblaciones más pequeñas.

El consejero insistió además en “lanzar un mensaje de responsabilidad a la ciudadanía” con respecto al consumo de agua. Un recurso que “a veces en Extremadura es rico y abundante, pero a veces también vienen períodos de sequía como este que hemos encarrilado y que hace que el déficit sea muy acusado”. “Esperemos que los meses de octubre y noviembre vengan con lluvias porque sino, para el verano de 2013 vamos a tener más problemas y más acusados”, alertó el consejero.

AGUA EMBALSADA La falta de precipitaciones durante el último año ha hecho mermar la capacidad de los embalses extremeños casi un 20% y además, ha dañado seriamente a la agricultura y la ganadería con pérdidas superiores a los 100 millones de euros. Según los últimos datos aportados por el Ministerio de Agricultura, los embalses extremeños albergan 8.126 metros cúbicos de agua. Se encuentran al 57,21% de su capacidad (al 63% los de la provincia de Badajoz y al 49,7% los de la de Cáceres). En la primera semana de agosto, en Extremadura había un 16,5% menos de agua embalsada que en el mismo periodo del año anterior y un 5% menos en que la media de los últimos diez años.

Por presas, la situación es más preocupante en Cornalvo, que se encuentra al 9% de su capacidad, pero también en otras más grandes como el embalse Gabriel y Galán, que está al 33%. Valdecañas, Cíjara, Borbollón y Guadiloba también albergan menos de la mitad del agua que pueden soportar. Por contra, Llerena y Montijo están al 100%.

La concertada, pendiente de la tijera


La enseñanza concertada también mira con lupa las medidas de ajuste anunciadas para ahorrar en la educación pública, en la que la Junta de Extremadura incluye a la concertada, puesto que recibe dinero público.

El sector teme recortes de unidades concertadas para el próximo curso ante el aumento de la ratio en las aulas. “Además de incidir negativamente sobre la calidad de la enseñanza y las condiciones de trabajo del profesorado, seguramente se incrementará la relación media de alumnos por unidad escolar que cómo mínimo deben mantener los centros privados concertados en las distintas etapas educativas”, apunta la Asociación de Docentes de la Enseñanza Concertada en Extremadura.

Y con el aumento de la ratio, la supresión de varias unidades, puesto que centros concertados de Arroyo de la Luz, Coria, Llerena, Miajadas, Montánchez, Montemolín, Talarrubias, Trujillo, Valencia de Alcántara, Valverde de Leganés o Valdivia no alcanzan de media los veinte alumnos por aula en ninguna de las etapas que imparten. Especialmente destacable es el caso de cada centro concertado que hay en Montánchez y Montemolín. El primero tiene de media ocho alumnos en Infantil y 8,33 en Primaria, y el segundo se mantiene con 9,66 alumnos Infantil y 10,12 en Primaria.

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