La sanidad, antes de entrar en ‘quirófano’


La ministra de Sanidad, Ana Mato, se reunirá el próximo miércoles con los consejeros autonómicos del ramo para definir las reformas con las que se intentará obtener el recorte en gasto sanitario propuesto por el Gobierno y que previsiblemente se situará entre los 6.000 y 7.000 millones de euros. De momento, apenas algunos globos sonda lanzados por otros miembros del Ejecutivo y responsables autonómicos han dado pistas de por dónde pueden ir los ajustes. La progresividad en el pago de los fármacos, redefinir la cartera de servicios o centralizar las compras de material son varios de los planteamientos que se han puesto sobre el tapete. El Gobierno asegura que la calidad de la asistencia no se verá afectada o que, en todo caso, los efectos serán mínimos. El PSOE, sin embargo, cree que se va a “quebrar” el actual modelo sanitario.

Llegados a este punto, apenas a tres días de que se comiencen a concretar los ajustes, y solo dos después de conocerse que las listas de espera se dispararon en la región un 121% en el 2011, cabe preguntarse qué es lo que está en juego, cuál es la situación actual del sistema sanitario extremeño y dónde, si lo hay, puede haber margen para meter la tijera. A las dos primeras cuestiones Remigio Cordero, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Extremadura, responde destacando la “espectacular” mejora que experimentó el sistema sanitario extremeño tras el traspaso de competencias, hace ahora una década. Un crecimiento que, a su juicio, no ha sido solo cuantitativo, sino que se ha efectuado de forma “muy racional y estructurada”.

Cordero resalta que la inversión sanitaria en Extremadura “era muy baja en relación a la población” antes de las transferencias, mientras que ahora se supera la media española. Según los datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, en Extremadura se gastarán este año 1.334 euros por habitante en materia sanitaria, la sexta cantidad más alta de España, superando ampliamente los 1.210 euros de promedio nacional.

Este facultativo precisa que sobre todo se ha avanzado en lo que atañe “a la capacidad para resolver problemas en una serie de servicios de alto nivel para los que antes había que salir fuera”, de forma que ahora un paciente puede someterse a un trasplante de hígado o a una operación cardiaca “sabiendo que la atención va a ser de la misma calidad que en el resto de España”. “Este es un sistema que hay que conservar y defender”, apostilla.

LAS INFRAESTRUCTURAS

Si se pone en relación con la cifra de habitantes, la comunidad autónoma presenta también una mejor situación que la media española en cuanto a infraestructuras sanitarias. Así, hay un consultorio local por cada 2.700 personas aproximadamente, un centro de salud por cada diez mil, y una cama hospitalaria pública por cada trescientos, mientras que las medias en España son sensiblemente más elevadas, de 4.600, 15.700 y 430, respectivamente.

No obstante, José María Vergeles, que durante la pasada legislatura fue director general de Planificación, Formación y Calidad de la entonces Consejería de Sanidad y Dependencia de la Junta, rechaza que el sistema sanitario extremeño pueda estar sobredimensionado en modo alguno, y recuerda que las infraestructuras están muy condicionadas por el alto grado de dispersión geográfica de la población extremeña.

Este médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria hace hincapié en que no puede utilizarse “únicamente el criterio de población” a la hora de valorar el servicio que presta un centro sanitario y pone un ejemplo: el hospital Siberia Serena, en Talarrubias. Sin él, “hay pueblos que estarían a más de 90 kilómetros de un servicio de urgencia hospitalaria”. “Aquí no se han hecho dispendios”, incide Vergeles en referencia a cómo se ha desenvuelto el desarrollo del sistema sanitario extremeño en los últimos años. Así las cosas, considera que en este capítulo “hay poco de donde rascar” si se quieren hacer recortes sin mermar la calidad del servicio que se presta.

Por lo que respecta a la percepción que tiene el ciudadano de la sanidad pública, según el último barómetro sanitario (2010), estos le otorgan una puntuación de 6,46 sobre diez, algo por debajo del conjunto del país (6,57). Con todo, Remigio Cordero incide en que “Aquí existe una gran confianza en la sanidad pública”, como prueba el hecho de sean una minoría quienes tienen una póliza de aseguramiento privado. Esta última afirmación la respaldan los datos de la Encuesta Nacional de Salud, elaborada por el INE, ya que en ellos Extremadura aparece como la autonomía donde hay una mayor proporción de ciudadanos que tiene una cobertura sanitaria exclusivamente pública. En esta situación está un 97,3% del total de la población, más de doce puntos por encima de la media nacional. Apenas un 0,41% de los extremeños tiene una cobertura que es solo privada, mientras que el 2,29% restante cuenta con una de carácter mixto.

Frente a estas cifras, comunidades como Islas Baleares, Madrid o Cataluña superan en todos los casos el 20% de cobertura mixta, con una media nacional de más del 13%. “Extremadura es una de las comunidades autónomas más interesadas en que la sanidad pública siga teniendo una financiación adecuada”, concluye Cordero.

Del mencionado barómetro sanitario también se desprende que a la hora decantarse entre los ámbitos público y privado, los extremeños prefieren el primero por su tecnología y medios, por la capacitación de los médicos y enfermeros y por la información que reciben. Por contra, valoran más el segundo por la rapidez en la atención –con la posibilidad de eludir las listas de espera–, el trato personal y el confort de sus instalaciones.

Desde los sindicatos de profesionales sanitarios se coincide también en que el nivel de atención sanitaria en Extremadura es bueno y también en el buen nivel de las infraestructuras, pero se asegura que ellos ya están padeciendo los efectos de los recortes.

En el caso de los enfermeros, Damián Cumbres, secretario autonómico de Satse Extremadura, asegura que actualmente “los profesionales están dando el máximo de sus posibilidades”, ante la “escasez” de personal. “Están recortando contratos y otros no los están renovando. Se están manteniendo los mismos servicios pero con menos personal”, lamenta. “El sistema lo están salvando los profesionales en el día a día”, agrega este responsable sindical, que se muestra muy crítico con la labor de la consejería de Salud y Política Social, que define como “un caos”. “La mesa sectorial no se reúne, el consejero no aparece y no hay ningún tipo de información”.

En parecidos términos se expresa José Ignacio Vilella, secretario general del Sindicato Médico de Extremadura (Simex), que incide en que a pesar de que el Acuerdo de Atención Primaria recogía que se sustituirían “el cien por cien” de las bajas de los facultativos, este porcentaje se ha reducido a solo una tercera parte, lo que está aumentando la carga de trabajo. “Si cada médico va a tener que atender a ochenta pacientes, no va a haber tiempo más que para decirles buenos días”, ironiza.

Vilella apunta también el problema de las listas de espera. A fecha 31 de diciembre pasado, 20.351 pacientes se encontraban en espera para una intervención quirúrgica en la región, un 40% más que un año antes, de acuerdo a la memorial del Defensor de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de Extremadura. De ellos, 2.363 sobrepasaban los 180 días. Además, había 72.205 personas aguardando para primeras consultas. “Si a un paciente con un tumor lo tienes esperando seis meses la calidad empeora a la fuerza, aunque luego le des una atención maravillosa”. ¿La solución a las listas?, “pues que se trabaje mañana, tarde y noche, pero también para eso se necesita más dinero”, dice Vilella

Este diario solicitó a la Junta de Extremadura una valoración sobre la situación actual de los servicios sanitarios en la región y acerca de su postura con vistas a la reunión del próximo miércoles con la ministra que no fue respondida.

El SES concede subvenciones a 19 ayuntamientos y mancomunidades para el Programa de Ciudades Saludables y Sostenibles


Un total de 19 ayuntamientos y mancomunidades de la región recibirá subvenciones del Servicio Extremeño de Salud (SES) por un total de 377.853 euros para el desarrollo del Programa de Ciudades Saludables y Sostenibles, según publica este martes el Diario Oficial de Extremadura.

Los ayuntamientos de Almendralejo, Arroyo de la Luz, Barcarrota, Ceclavín, Fuenlabrada de los Montes, Herrera del Duque, Jaraíz de la Vera, Medina de las Torres, Miajadas, Plasencia, Villafranca de los Barros, Villanueva de la Serena, y las mancomunidades ‘Comarca de Olivenza’, ‘La Serena’, ‘Sierra de Montánchez’, ‘Sierra de San Pedro’, ‘Vegas Altas’, ‘Vegas Bajas’ y ‘Villuercas-Ibores-La Jara’ son los beneficiarios de estas subvenciones, cuya cuantía oscila entre 19.000 y 20.500 euros.

Según informa en nota de prensa el Gobierno regional, estas subvenciones se conceden en virtud de convenios suscritos con cada una de las entidades beneficiarias, conforme a la Ley 6/2011 de Subvenciones de Extremadura, que establece la posibilidad de otorgar subvenciones de manera directa cuando existan razones que dificulten su convocatoria pública contemplando, entre otros supuestos, que los perceptores sean entidades públicas territoriales de la región y los fondos presupuestarios señalen una finalidad cuyas competencias estén atribuidas a las corporaciones locales y la comunidad autónoma.

ENFERMEDADES RARAS

Por otra parte, el Diario Oficial de Extremadura publica la concesión de subvenciones del Servicio Extremeño de Salud a dos proyectos para la mejora de la atención de las enfermedades raras y emergentes, por un importe total de casi 80.000 euros.

Una de las entidades beneficiarias es el comité autonómico de Cruz Roja Española, que recibirá 54.364 euros para el desarrollo de su proyecto ‘Programa de prevención y promoción de la salud, especialmente en el ámbito de enfermedades emergentes y reemergentes de especial relevancia’.

Por su parte, la delegación regional de la Federación Española de Enfermedades Raras percibirá una subvención de 25.000 euros para la ejecución de un ‘Proyecto para la mejora de la coordinación entre los pacientes con enfermedades raras: circuitos de derivación y difusión de información’.

Ambas subvenciones se conceden conforme a la Ley 6/2011 de Subvenciones de Extremadura, que establece la posibilidad de otorgar subvenciones de manera directa cuando existan razones que dificulten su convocatoria pública contemplando, entre otros supuestos, que por razón de la naturaleza de la actividad a subvencionar, o las especiales características del perceptor, no sea posible promover la concurrencia pública, siempre que se trate de entidades sin fines de lucro y el importe concedido sea inferior a 60.000 euros.

La unidad de mamografías del SES para la detección precoz del cáncer de mama recorrerá 18 localidades en abril. Entre ellas Herrera del Duque


La Unidad Móvil del Servicio Extremeño de Salud para la detección precoz del cáncer de mama ya ha citado, para atender durante el mes de abril, a cerca de 2.000 mujeres con edades comprendidas entre los 50 y los 69 años residentes en 18 localidades de la región.

El Servicio Extremeño de Salud, partiendo de la premisa de que el cáncer de mama se puede curar con un diagnóstico precoz, continua con su Programa de Detección acercando al mundo rural las Unidades Móviles de Mamografías. Desde el 28 hasta el 30 de abril la UMM se traslada a la provincia de Badajoz, concretamente a Herrera del Duque, donde ya están citadas unas 370 mujeres de esta población y de la localidad de Peloche acogidas al citado programa.

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